Hola, mucho gusto;
soy Gabriel Arias y te voy a contar un poco sobre mi opinión personal sobre la
libertad de expresión en Venezuela.
La libertad…Libertad. La libertad es aquella
condición que todo ser viviente posee y que le permite tomar acciones sobre su
vida sin que nada en este mundo o persona se lo impida, es un concepto muy
primitivo o quizá muy cavernícola pero en cuanto a principios del
comportamiento humano yo lo creo muy cierto; aunque con la libertad de
expresión no compagina mucho por todo el asunto evolutivo del desarrollo
humano, del pensamiento y del habla, sigue la misma línea accionaria sobre su
condición; ¡Déjame hacer lo que quiero! ¡Déjame decir lo que quiero! Si
seguimos la línea evolutiva de nuestro cavernícola o nuestra misma historia,
como lo prefieran, nos damos cuenta de que con la libertad absoluta, abunda el
desastre, todo el mundo hace lo que quiere o todo el mundo dice lo que quiere,
¿Qué papel juegan las normas o qué papel juegan las leyes? Las de regir o
limitar esta libertad, quizá alguien alguna vez pensó que es mejor darle la
opción de elegir entre manzana o manzana a una persona, a que elija una pera,
una piña, una mandarina o cualquier otra.
En este sentido la libertad de expresión
podría gritar; ¡Quiero una Pera púrpura no una manzana! Y la libertad como
condición de cada una de las personas gritaría; ¡No me hacen falta sus manzanas
yo puedo conseguir las mías! Pero mucho depende si este individuo es capaz de
conseguir las suyas aunque ese es otro tema.
Ahora, libertad de expresión en Venezuela
¿existe realmente? ¿A los venezolanos nos ponen a elegir entre manzana o
manzana? ¿Hay otras alternativas? ¿Somos capaces de poder gritar nuestra
objeción?
La respuesta es que si existe y siempre
existirá a menos que se vaya con la extinción de la raza humana, pero en
Venezuela, el gobierno de los 14 años, la ha pintado de un color; y si ella no
es de ese color, es severamente juzgada y condenada bajo contextos absurdos e
irracionales que van en contra de los principios democráticos de un país, de
igual forma ocurre con el otro tinte de color que se ha dado por los; mas
divertidamente podríamos llamarles “los rebeldes” quiénes también han dado un
tinte de color propio y consecuente, por culpa de ambas partes es que nuestra
Venezuela (digo nuestra, asumiendo que todos los que leerán este blog sean
venezolanos y los que no lo sean, pues gracias por seguir leyendo estas líneas)
se ha polarizado y dividido total y absolutamente, es algo así como tener dos
países en uno con la única diferencia en que el primer país es el que rige todo
mientras que la otra parte lo intenta y
los venezolanos somos los que estamos en medio siendo halados de un lado para
el otro como muñequitos de felpa.
La libertad de expresión está tintada de
colores en nuestro país, ¿qué futuro está escrito para ella? No lo sé, pero lo
que si sé y si creo es que no todo es blanco o negro, para eso existe el matiz
y si creo en una mejor Venezuela para nosotros los venezolanos, porque
Venezuela es nuestra, de los que nacimos y crecimos en esta hermosa tierra,
lamentablemente manchada de otro tinte que no es precisamente el tinte evolutivo
y progresista que realmente necesita, pero este tinte no será (digámoslo en
futuro para mantener siempre la fé de que seremos mejor país) indeleble.
Fuente; Mi cabeza