Definición de Opinión Pública
"La opinión pública consiste en el modo común y
colectivo de pensar y de sentir de un grupo social más o menos vasto en
determinadas circunstancias de tiempo y de lugar. Indica lo que la gente piensa
comúnmente sobre un tema, un acontecimiento, un problema de cierto
relieve".
Cómo se forma: "La opinión pública se forma por el
hecho de que un gran número de personas hace propio, considerándolo verdadero y
justo, lo que algunas personas y algunos grupos, que gozan de especial autoridad
cultural, científica o moral, piensan y dicen. Lo cual muestra la grave
responsabilidad de aquellos que por su cultura y su prestigio forman la opinión
pública o influyen en alguna medida en su formación".
Cómo influye: "Hay que poner de relieve, al
respecto, que la opinión pública tiene una gran influencia en la manera de
pensar, de sentir y de actuar de aquellos que -o por su joven edad o por falta
de cultura- no son capaces de formular un juicio crítico. De este modo son
muchos los que piensan y actúan según la opinión común sin que estén en
condiciones de sustraerse a su presión. Hay que poner también de relieve que la
opinión pública influye fuertemente en la formación de las leyes".
Reseña histórica de la opinión pública
Desde la doxa griega,
la vox populi medieval, la "reputación" de Maquiavelo,
las "murmuraciones varias del pueblo" de Diego Saavedra
Fajardo o la "apariencia" de Maquiavelo o de Baltasar
Gracián, hay toda una serie de precedentes que muestran como los gobernantes
han tenido, desde siempre, interés por conocer qué piensen de ellos sus
súbditos o ciudadanos. El término "opinión pública" aparece, sin
embargo, en pro vez primera en 1750 en la obra de Jean Jacques
Rousseau Discurso sobre las artes y las ciencias.
En la antigüedad la opinión pública se remitía
simplemente al diálogo que establecían los notables, es decir, sólo aquellos
que no dependían económicamente, otros no podían opinar y dialogar sobre las
cuestiones de la polis, ya que sólo eran aptos para trabajos manuales.
Consecuentemente imperaba la marginalidad en el espacio público y no existía el
diálogo sobre asuntos públicos.
Posteriormente, esa situación empezó a cambiar. Se
conceptualizaba entonces como la opinión "del pueblo". Durante el
siglo XVIII español, el concepto de opinión pública equivalía a “opinión de la
multitud”, normalmente expresada a través de una reunión masiva. A finales de
este siglo, sin embargo, empieza a adquirir connotaciones cualitativas y
adquiere las notas propias que le otorgaría el liberalismo, como instrumento de
guía y control del gobernante.
Se podría alegar que esa concepción correspondía a
la del despotismo ilustrado y se refleja en dichos comunes en esa
época: "todo para el pueblo pero por el pueblo, nada" (José II)
"La mejor forma de gobierno es la que nos enseña a gobernarnos (en el
sentido de controlarnos) a nosotros mismos" (Goethe) y ¡razonad tanto como
queráis y sobre lo que queráis, pero obedeced! (Kant).
El liberalismo moderado, sin embargo, modificó el
concepto de opinión pública relacionándola a los "ciudadanos
instruidos", distinguiendo entre opinión legal (expresada por el
Parlamento) y natural (derivada de los ciudadanos). Una opinión que sólo podía
manifestarse a través de medios jurídicos reglados: la libertad de prensa, el
derecho de petición y el sufragio. Esto, por un lado, la restringió: el número
de ciudadanos instruidos era muy bajo; y por el otro la extendió: para ser
instruido no era requisito ser noble o miembro de las clases gobernantes. Esta
reformulación coincide con la visión de los teóricos de la democracia liberal clásica
(Rousseau, Locke, Tocqueville) Se puede alegar que ambas concepciones están
basadas en un principio básico de la ilustración (ver Kant: ¿Qué es
Ilustración?) Con el surgimiento de la cultura de
masas y la expansión técnica, productiva del modelo fordista y expansión
de la burocracia, comienza un progresivo ensanchamiento del término hasta que a
fines del siglo XX el ciudadano es la población misma, ahora transformado en
"el público".
En el presente el concepto esta íntimamente ligado
con los "muestreos de opinión pública", aproximación que se basa en
la necesidad y habilidad de organizaciones estatales, empresariales y
educativas que comenzaron a desarrollar métodos que permitían la selección
relativamente imparcial de participantes y la recogida sistemática de datos
entre un amplio y variado sector del público. Esto ocurrió entre la década del
30 y el 40 del siglo XX. Entre los pioneros en este sector se encuentra el
analista estadounidense George Horace Gallup, inventor del sondeo que
lleva su nombre. Desde la década de los 50 comenzó el criterio estadístico,
cuya mayor crítica ha sido el grado de representatividad, cuestión contenida en
las teorías de estadística social.
La opinión de Jürgen Habermas y Elisabeth Noelle-Neumann
sobre la opinión pública.
Jürgen Habermas nace en
Düseldorf, Alemania, en 1929. Es filósofo, sociólogo, psicólogo y estudioso de
la literatura alemana, interesado en la acción comunicativa y la importancia
del discurso, elemento fundamental en los Estados democráticos, con especial
énfasis en la opinión pública.
En el libro La opinión
pública en Habermas (2001), Margarita Boladeras explica de manera clara el
pensamiento habermasiano: la opinión pública tiene implicaciones y sentidos
diversos, aunque no claros ni obvios; surgen en un espacio público ilimitado
debido a la multiplicidad de intercambios sociales en su interior relacionados,
sobre todo, a la dinámica del poder y de los procesos políticos; es pieza clave
en la propuesta de política deliberativa para superar déficits democráticos de
los Estados contemporáneos. En el espacio público es en donde surge la opinión
pública, la cual puede ser manipulada y deformada, pero su importancia recae en
ser eje de cohesión social y soporte de la legitimación o no para la política.
Además, todo depende de la actividad dentro de ese espacio para permitir las
libertades individuales y políticas; es la dinámica de lo público formado por
cualquier grupo de diálogo, de todo tipo de público —distintas personas— con
intereses comunes, y tratando cuestiones varias. Es un espacio ciudadano, civil
y no de un determinado sistema o estructura social en donde la política (praxis
del estado) es un tema importante, pero no el único.
Elisabeth Noelle-Neumann
nace en Berlín, Alemania, en 1916. Es filósofa, historiadora y periodista,
dedicada al área profesional de las ciencias políticas e interesada principalmente
en la opinión pública, objeto de investigación para obtener el doctorado en
1940. Ella formula un modelo para explicar la influencia de la opinión pública
sobre los individuos, en sus opiniones y acciones, al cual denomina La
espiral del silencio (Noelle, 1995):
“Expresar la opinión contraria, o actuar en público
de acuerdo a ella, presenta el peligro de aislamiento. En otras palabras, se
puede describir a la opinión pública como la opinión dominante que obliga a la
obediencia de actitud y comportamiento, amenazando al individuo disidente con
el aislamiento y al político con la pérdida del apoyo popular”
Fuente; Perspectivas teóricas sobre la opinión pública:
Habermas y Noelle- Neumann. Jesús Leticia Mendoza Pérez. Universidad de Colima,
México.
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